Libro en blanco
De la supervivencia al crecimiento: una página en blanco y mucha belleza que salva para acompañar tu verano (o invierno). Edición #62 de Belleza que salva.
1, 2, 3, probando.
Pasaron dos meses sin escribir acá y se siente rarísimo pero acá estoy. Sobreviví a estos últimos dos meses de trabajo intensivo, eventos, presentaciones, viajes y horas infinitas de terapia.
Puedo llamar a este capítulo de mi vida: de la supervivencia al crecimiento, ese momento incómodo y transformador en el que sobrevivir ya no alcanza y necesitás dar el salto hacia lo que viene.
Clarissa Pinkola Estés lo explica así:
"Si nos quedamos en la fase de supervivencia sin pasar a la del crecimiento, nos limitamos y reducimos a la mitad nuestra energía y nuestro poder en el mundo. Es momento de exponernos a situaciones propicias para el nacimiento y el desarrollo de vigorosas y abundantes flores y hojas. Ponernos nombres que nos inviten a crecer como criaturas libres. Eso es el crecimiento. Eso es lo que nos estaba destinado."
Sacarte el traje de la sobreviviente y encarnar tu poder real da miedo, muchísimo miedo, pero quedarte haciendo las mismas cosas que antes solo para no incomodarte, también tiene su precio, y es alto.
Hace unos días abrí un documento nuevo para escribir todos los días y lo primero que apareció en la página de Pages fue: Libro en blanco.
Se lo dejé.
Así se llama mi nuevo diario y el nuevo capítulo de mi vida. ¡En blanco! A mí, que soy @barencolores en todas partes. Mi propio White Album.
Estos últimos dos meses puse en el mundo la mayoría de las cosas que tenía en mi lista de pendientes hacía años. Algunas de ellas:
Terminar mi poemario de siete años (¡siete!) y llevarlo a Buenos Aires, Barcelona y Madrid (ya está casi agotada la primera edición, si lo querés en España con envío incluido quedan algunos acá y otros en Barcelona, en Patio).
Crear una comunidad creativa cerrada con mujeres de todas partes del mundo y sesiones de escritura, creatividad, mentorías y mucha belleza que salva (por ahora está en pausa, hay que hacer espacio para el libro en blanco).
Dirigir una residencia para madres artistas y sus proyectos de arte textil, poesía, performance, fotografía, ensayo y libro arte con invitadas y una muestra final.
Volver a acompañar procesos de mentoría individual después de dos años, y ayudar a darle vida a nuevos libros, emprendimientos, cambios de carrera, decisiones de vida difíciles (si querés que te acompañe en julio, escribime).
Dar talleres presenciales para madres adolescentes y jóvenes en una Fundación de Madrid, y poder reírnos juntas y crear belleza que nos salva a través del arte y la creatividad.
Cerrar mi tercer proyecto de 100 días y mantener el corazón abierto después de un año de mucha transformación personal, profesional y vincular.
Mirar de frente todos mis traumas. Los grandes, los chicos, los de todos los colores, y sentirlos en mi cuerpo para reprocesarlos. Esto fue lo más difícil que hice en muchísimo tiempo y no puedo creer estar casi del otro lado.
Todo eso mientras seguía con mis proyectos principales: el programa Mi mejor amiga: yo, mi libro oráculo, mi podcast, ser madre y madrastra, y dormir, poco pero dormir.
Y mientras me veía hacer todo lo que había imaginado hacía tanto tiempo, me di cuenta de que la versión del “hacerlo todo” era la que estaba dejando atrás, la de la supervivencia y no la del crecimiento. Y que la nueva, esa del libro blanco que todavía no encarné, necesitaba permitirse una nueva pausa. No sin hacer sino haciendo distinto. Otra vuelta de la espiral.
Voy a pasar el verano de acá haciendo espacio para lo nuevo, escribiendo este libro en blanco y recibiendo a las mujeres de la tercera edición de Mi mejor amiga: yo, que abre inscripciones este próximo lunes 15 de junio.
Mientras tanto, te dejo con algunas de las cosas que estuve viendo, leyendo o creando estos meses.
Nos vemos pronto por acá,
Un libro: Seismil, sobre lo poco que vale la vida de las mujeres
Esta semana hubo un nuevo femicidio a una adolescente en Argentina (no el único; este año hubo un femicidio cada 31 horas, un promedio más o menos igual al de los últimos once años de Ni una menos), y recordé por qué sigo leyendo, estudiando y militando hace tantos años este tema: porque la vida de las mujeres sigue valiendo prácticamente nada, sin importar lo mucho que hagamos para que suceda lo contrario.
En este libro, Seismil, Laura C. Vela relata una serie de actos de violencia (particularmente muchos meses de violaciones de un adulto a ella cuando era adolescente) y lo hace juntando entrevistas, recuerdos, correos electrónicos y distintas voces que la van acompañando. Un poco como Por qué volvías cada verano, de Belén López Peiró.
El título del libro obedece a dos significados. Uno: es la multa que le ponen a su violador por arruinarle la vida, seis mil euros, y dos: seismil todo junto significa una montaña de esos metros, su propio ascenso de la supervivencia al crecimiento.
Quién soy, quién era, y cuánto de quien soy es una secuela. Si no tuviera estas secuelas, ¿cómo sería? O, si de repente lo supero, ¿cómo seré? Pero algo así no se supera, simplemente se convive con ello de otra manera.
Demoledor y necesario.
Una película: El drama
Fui a verla pensando que iba a ser una película pochoclera más para pasar el rato y me pasé las casi dos horas al borde de la silla. Me horrorizó. Me reí a carcajadas. Lloré. Me gustó mucho. Perfecta representación de los claroscuros de la vida y de las personas.
Está en cines.
Un podcast: sobre el bloqueo y la escritura
Los últimos dos episodios de mi podcast fueron sobre cómo escribir y crear incluso con miedo en el cuerpo (y cómo hacer para seguir haciéndolo igual).
Un lugar: Hospital Sant Pau, belleza que cura
Este hospital catalán es una preciosura. Hecho para que sanar ahí fuera más placentero, bello y significativo. Diseñado por el arquitecto Lluís Domènech i Montaner. Estuvo en uso hasta 2009 y ahora está abierto al público para visitar.
Te dejo algunas fotos.
Una carta: la araña
Del bellísimo oráculo animal de Felicitas y Bárbara Martínez Vivot.
Dice:
Araña: destino, creatividad, tejer tu propia vida. La que teje el destino.
“Cuando aparece, la araña te recuerda que tenés el poder de construir tu vida con intención. Nada de lo vivido es en vano: todo forma parte del diseño. Siempre estás a tiempo de tejer un nuevo centro, de reorganizar los hilos y dar forma a lo que realmente querés crear".
Una pregunta: para escribir
¿Qué nueva versión de vos vas a encarnar la segunda parte del año? ¿Cómo es tu libro en blanco hoy?
Escribilo en tu cuaderno, a ver que sale.
Con amor,
Bárbara Duhau
✹ Acompaño mujeres hacia vidas auténticas y creativas
∞ Escritora, creadora y mentora de arte y vida
✧ Filosofía Art+Life | Método ABC













Me encantó! Gracias por tu generosidad, extrañaba mucho tus publicaciones. 💜