Cómo documentar tu vida
Cuatro maneras chiquitas de registrar tus días para volver a verlos (y a vos misma). Edición #66 de Belleza que salva.
Hola, hola. Te escribo desde el pasado. En este momento estoy desconectada en algún lugar del mar. Dejé este correo programado para que te llegue hoy porque esta semana una amiga me dijo algo que me dejó pensando, y se me ocurrió que podía convertirse en un correo.
“Es que tenés muy mala memoria pero te pasás la vida documentándola, entonces siempre de alguna manera te acordás”,
Sí. Tengo una memoria de pajarito. Me olvido de todo (y a veces meto la pata por eso). Escribo porque me olvido (de las caras, de lo que alguien dijo, de la trama de una película, de lo que comí ayer). Pero después releo y las cosas vuelven.
Escribo, dibujo, pinto para entenderme pero también para retener, apuntar, recordar. Llevo cuadernos hace muchos años porque me salvan, me calman, me acompañan y también, sobre todo, para registrar.
Cuando abro un cuaderno de hace unos años y veo los colores, las fotos, la manera en la que escribí, vuelve todo a mi memoria. Y aunque no pueda recordar los detalles de las sensaciones precisas, mi vida está ahí, no se fue del todo, y me recuerdo vivir.
Hoy quiero darte cuatro maneras de documentar tu vida de hoy, simples y creativas, para acordarte de tu vida, pero, en especial, para mirarte vivir.
Ojalá te sirvan 🤍
1. Cinco palabras
Hoy, antes de dormir, anotá cinco palabras de tu día.
Pileta. Naranja. Llamada. Tormenta. Sopa.
Sin firuletes, sin adjetivos, sin más detalles, solo cinco palabras.
El próximo domingo mirá tu semana en palabras y fijate qué historia te cuentan sobre tu vida y sobre vos.
2. Un color por día
En una hoja de tu cuaderno hacé un rectangulito por día y pintalo del color de ese día.
No lo pienses mucho. Elegí un color que te haga sentir que ese día fue así.
Amarillo, turquesa, azul, fucsia, rojo.
Con lápices de colores, con marcadores, con pasteles, con lo que encuentres.
Documentar sin palabras también es documentar (y a veces es mucho más real y le da más paso al inconsciente). Y al final de la semana tenés una página colorida que además te cuenta cosas.
Mis últimos meses fueron mayormente verdes y rosas. No sé por qué, pero todo lo que veía (y me atraía) tenía esos colores. Ya entenderé por qué. Mientras tanto: documentar.
Como decía Vasily Kandinsky:
“En general el color es un medio para ejercer una influencia directa sobre el alma. El color es la tecla. El ojo, el martillo. El alma es un piano con muchas cuerdas. El artista es la mano mediante la cual las diferentes teclas -que actúan como intermediarios- hacen vibrar el alma humana”.
3. Una frase que salva
Anotá cada día una frase que te haya salvado un ratito.
Algo que dijo tu hije, una cita de un libro, algo que escuchaste en la fila del supermercado, una cosa que te dijo una amiga, lo que sea.
Esta práctica te obliga a prestar atención al mundo en vez de a tu propia cabeza (que ya te tiene bastante ocupada) y es la forma más rápida que conozco de salir del loop.
Muy pronto van a empezar a aparecer solas y vas a descubrir que el mundo te viene hablando hace rato (de muchas maneras distintas).
4. Una foto
Elegí una hora del día y sacá una foto a esa hora todos los días durante una semana. Sea lo que sea que te esté pasando en ese momento. *(Sirve ponerse una alarma diaria que te avise que es la hora de la foto).
Tu escritorio, tus pies, la ventana, el enchastre de la cocina, sin acomodar nada para que quede mejor.
Vas a terminar con siete fotos de una vida que creías que era siempre igual (y no lo es).
Y al final…
El próximo domingo sentate un rato con lo que juntaste y prestá atención a lo que se repite. Un color, una palabra, un lugar, una persona, un objeto, un animal, un número, algo.
Eso que se repite es tu intuición hablando. Es una voz que no aparece con lo racional: viene en imágenes y en símbolos y en cosas que vuelven y vuelven y vuelven. Ahora solamente tenés dónde verla actuando.
Y una pregunta para tu cuaderno: ¿quién sos cuando te ves de afuera?
Escribila y fijate qué sale.
Si probás alguna, contame. Me hace muy feliz recibir lo que creás.
Todo esto es parte de cómo trabajo en El Método Art Life, mi recorrido online para reconectar con tu vida a través del arte, la escritura y las prácticas de bienestar.
Las primeras dos semanas: La escucha y El cuaderno ya están abiertas, con muchas más ideas para mirar y documentar tu vida (y entender qué te está queriendo decir eso que ves).
Hoy liberé un documento con más de 44 propuestas para entrar en canal, crear y diseñar tu vida, para que se parezca cada vez más a lo que querés.
Y si te sumás ahora entrás justo a tiempo para empezar por el principio y hacer el recorrido con el resto. Cerramos el 11 de septiembre con un encuentro en vivo conmigo.
Este news es gratuito (y va a seguir siéndolo). Lo escribo con mucho amor para que puedas inspirarte y tomar acción.
Que tengas una hermosa semana creativa 🤍
Bar
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Muchas gracias Bar, me encantó la propuesta de ejercicios y cómo se compila todo al final, a manera de "mosaico intuitivo". Lo probaré. Un abrazo y disfruta tu tiempo offline :)
aiiis, a mi también me encanta documentar mi vida, aunque siempre la creatividad a estado ahí como pilar principal hace meses me di cuenta que siempre me quejo de mala memoria y casi no recuerdo nada de cuando era pequeña o mas joven y creo que por eso a dia de hoy registro los grandes y pequeños acontecimientos de mi dia a dia.